Días atrás, el diario español El País publicó una investigación revelando supuestos pagos de “comisiones” (léase sobornos) que hiciera Odebrecht a través de bancos en la pequeña Andorra, a exfuncionarios públicos en el Perú. En el reportaje sobresale el nombre de Miguel Atala Herrera, ex vicepresidente de Petroperú, al quien la empresa brasileña habría pagado alrededor de US$ 900 mil dólares a través del Banca Privada d’Andorra (BPA) Ello originó una batahola de “indignación” (con toda justificación) en alguna prensa en el Perú con sus respectivos periodistas. Hasta allí todo muy bien.
Sin embargo, la “indignación” es parcial. ¿Por qué? Sucede que Atala Herrera fue vicepresidente de Petroperú durante el 2008 al 2011, es decir durante el segundo gobierno aprista y habría sido parte de una asociación formada junto al ex presidente Alan García. Bueno, en todo caso, si Atala Herrera (que hoy está en los Estados Unidos) recibió las “comisiones”, debe recibir todo el peso de la ley.
Como dijimos, la indignación de cierta prensa y periodistas es parcial. Porque en el documento hecho público por Banca Privada d’Andorra (donde se ve el nombre de Atala Herrera) también figura el nombre de Gabriel Prado Ramos, ex gerente de Seguridad Ciudadana durante la gestión de (¿adivinen quién?) Susana Villarán en la Municipalidad de Lima. ¡Tremendo descubrimiento!
Este sector de prensa y periodistas ha levantado todas las críticas y casi, casi han fusilado a Atala Herrera, pero han soslayado que el nombre de Gabriel Prado Ramos, está allí. ¡Oh, sorpresa! De Prado Ramos se sabe que fue (o es) muy próximo a Susana Villarán (si no lo creen, lean una carta que ella le escribe cuando Prado Ramos renuncia a la Municipalidad) Vale recordar que Prado Ramos tuvo que renunciar a su cargo como gerente de Seguridad Ciudadana porque presentó 100 vehículos destinados al patrullaje que no tenían placas ni seguro. Luego también se supo que estos vehículos exhibidos tenían circulinas alquiladas por más de S/. 40 mil.
Pero Prado Ramos todavía gozaba (o goza) de la estimación de Villarán. De allí que Prado Ramos fue nombrado por la misma ex alcaldesa como presidente del directorio de la Empresa Municipal Administradora del Peaje de Lima, (EMAPE). ¿Qué sucedió en EMAPE cuando Prado Ramos era su principal cabeza? Mucho. En aquel entonces, EMAPE hizo un estudio técnico para el cálculo de la elevación de las tarifas del peaje entre Puente Piedra y la Vía de Evitamiento.
El tema no acaba allí. Este estudio técnico, sirvió para que se firme en el 2013 la famosa adenda del futuro Peaje de Chillón, que imponía el pago de una tarifa de S/ 5 soles. Una adenda que además era antitécnica porque no se puede construir un peaje a menos de 10 kilómetros de otro. ¿Quién se beneficiaba? ¡Pues Odebrecht!
Disculpen, pero eso no es todo. Con Prado Ramos a la cabeza de EMAPE, esta institución firmó la adenda con la empresa OAS (otra empresa brasileña investigada por corrupción) en la que se le entregó por 40 años los peajes de la Vía de Evitamiento. Todo un personaje, sin duda.
Ahora bien, ¿por qué es importante el documento de la Banca Privada d’Andorra que el diario español El País hace público? Por una razón sencilla. Porque es un documento de auditoría interna (o “acta interna”, como consta en el reportaje). Es decir, es un documento oficial en el que –se supone- quedan pocas dudas y sospechas de que sí existieron coimas. En todo caso repetimos, solo la justicia podría determinar si tanto Atala Herrera como Prado Ramos recibieron sobornos.
Con respecto al caso de Atala Herrera, ese poderoso sector de medios y periodistas antiapristas ya desarrollaron la idea de que el ex vicepresidente de Petroperú es en verdad el “testaferro” de Alan García. ¡Tamaña pericia! Sostener aquello no solo es irresponsable, sino que va en contra de la ética periodística. Ojo, también sería irresponsable sostener que Prado Ramos es el testaferro de Susana Villarán.
En todo caso, esta columna solo trata de ser imparcial. Algunos medios y periodistas dirigen todas las luces contra Atala Herrera (que está ¡muy bien!) porque quieren cargar contra Alan García, pero soslayan (solo por ser un allegado a Susana) que el nombre de Prado Ramos, también figura en el “acta interna”.