Gustavo Guerra García, ex mano derecha de Susana Villarán, en una reciente entrevista hizo un mea culpa e hizo un sorprendente revelación que debemos subrayar. Guerra García dijo que debieron hacer más conflicto sobre la decisión de que Susana Villarán maneje su campaña contra la revocatoria fuera del ámbito partidario, porque –según Guerra García, Villarán decía que la estaban revocando a ella. Sin duda, semejante revelación que todo indica pocos han apuntalado.
Todo indica que la gran trama de corrupción de las empresas brasileras en el Perú está tejida de pequeñas historias como la protagonizada por Susana Villarán. ¿Por qué la confesión de Guerra García cobra sentido en toda la nebulosa historia de los US$ 3 millones que el publicista Garreta habría dado a la ex alcaldesa de Lima? Porque esa sería la pieza que falta en el rompecabezas de la trama corrupta.
En este escenario, Guerra García y los principales alfiles de la izquierda habrían estado al corriente de los inmensos gastos en propaganda pero se callaron porque “no quisieron hacer más conflicto”. La confesión de Guerra García demuestra que habría que ser demasiado tonto o débil mental para no sospechar que algo raro se movía. Todo lo contrario ocurre con la congresista Marisa Glave y otras figuras que han salido a indignarse. Glave por ejemplo indicó que desconocía la procedencia de la millonaria campaña antirevocatoria. ¿Tampoco sospechaba? ¡Cuánta ilusión!.
Si Guerra García tiene razón entonces varios deben empezar a hablar. Así, debemos conocer; ¿quiénes son las otras figuras de la izquierda que se callaron para no hacer “más conflictos”? ¿Quiénes acompañaban a Guerra García en la dirigencia de Fuerza Social, el partido de Susana Villarán?
Ahora bien, se le debería preguntar a Susana Villarán si recuerda las palabras que indica Guerra García. ¿Fue la estrategia contra la revocatoria tal como la señala Guerra García? ¿Así la llevó Susana? De ser ello cierto, surge la tremenda interrogante de ¿cuál fue el verdadero papel de Anel Townsend en la campaña anti revocatoria?
Buena parte de la izquierda limeña que apoyó el No contra Susana ya ha empezado a ensayar diversos argumentos. Primero salieron indignarse, luego reconocieron el pecado. Ahora han empezado a tejer teorías conspirativas y bañarse en mantequilla para que todo les resbale.