Punto de Encuentro

LEGALMENTE POSIBLE, POLÍTICAMENTE VERGONZOSO

Si bien la vía legal se ha cumplido al pie de la letra respetando el procedimiento administrativo, este no era momento para realizar las compras de televisores y frigobares

Las últimas noticias que giran en torno al Congreso de la República y la compra de televisores y frigobares -de último modelo- ha desatado una polémica que hasta ocasionó que un Presidente del Congreso salga prepotente y amenazante contra los medios de comunicación. Si bien es cierto la indignación es por parte de un altísimo porcentaje de la población, esto ocasiona que la aprobación del Poder Legislativo se vea mucho más afectada y hasta se podría generar un caos por parte de los ciudadanos que se han cansado de los 130 congresistas y -como parte del caos- hasta podrían revelarse a modo de reclamo. El Congreso ha jugado mal sus piezas y ya está hecho. Esta polémica compra será un golpe fuerte -en especial- al fujimorismo y le termina complicando su situación política con miras a las elecciones municipales y con miras al 2021.

Pero es necesario resaltar que las quejas provienentes de la población, es un argumento subjetivo que generará resultados en las encuestas, más no en la vía legal. Incluso dentro del Congreso de la República existen procedimientos que se llevan a cabo obligatoriamente para cualquier pedido o hasta para la presentación de leyes. Este proceso administrativo no lo manejan -en la teoría- los congresistas (pero en la práctica es diferente).

Por ejemplo, cuando el congresista X pide un nuevo televisor, una cafetera, un microondas, una mesa o cualquier otro objeto y sustenta bajo argumentos válidos. Es la administración del Congreso -terceras personas que no son congresistas- quienes hacen un estudio general del pedido y tienen -obligatoriamente- que preguntar a cada congresista si también tiene la misma necesidad del congresista X. Los otros 129 congresistas pueden responder sí, como también se pueden negar a que se les incluya en la lista de dicha necesidad. Una vez terminado dicho estudio general, esas mismas personas realizan un estudio de mercado -a través de un concurso público- dónde analizan (en el caso de los televisores) qué precio es el mejor. En dicho concurso se presenta únicamente el precio, más nada. Se desconoce la marca, el proveedor, las características del producto, entre otros. Siempre -por tendencia y calidad- se escoge el precio más alto. Una vez que se conoce al ganador, se pasa a realizar el trámite de compra.

El procedimiento es más amplio de lo que usted mi estimado lector imagina. Pero para vuestro conocimiento le presenté el resumen de este. Pues es este procedimiento legalmente posible y sí se realizó tal cuál. ¿Puede existir corrupción dentro del procedimiento? Eso es materia de investigación que debe realizar la Contraloría.

Como señalé en el título de la presente columna: legalmente posible, políticamente vergonzoso. Si bien la vía legal se ha cumplido al pie de la letra respetando el procedimiento administrativo, este no era momento para realizar las compras de televisores y frigobares. Serán las encuestas próximas que reflejarán que el tiro les salió por la culata. Basándonos en el -válido- argumento de “es para estar actualizados a través de las noticias”, entonces ¿Qué diferencia hay entre comprar ahora -que no es momento- y comprar en Agosto? La polémica nace pues estamos a días del inicio del mundial Rusia 2018, si la compra se realizaba en Agosto no tendría el por qué nacer una polémica. Lamentablemente la compra se realizó y cualquier modificación no podrá cambiar la opinión y la amargura de la población.

@michel_1098

 

NOTICIAS MAS LEIDAS