Por Juan Carlos Mejía Seminario
Empezaré diciendo que la única vez que he votado por un Fujimori fue en 1990. En la Segunda Vuelta de aquél año. No lo hice por consigna. Me bastó ver y oír a un desaforado Mario Vargas insultando a todos los que no pensaran como él para decidirme a votar por el contendor. No voté por afirmación sino por negación. En aquella Segunda Vuelta yo negué a Vargas Llosa. Tenía 21 años. Luego en 1995 en la primera reelección de Fujimori tampoco voté por éste. En el año 2000 menos. Nunca he votado por su hija Fujimori Keiko. Ni en el 2011 ni en el 2016. Voté nuño en ambas oportunidades. La Dictadura pervsersa de Alberto Fujimori no solo fue un Gobierno Anti Nacional, entreguista sino anti técnico. Para mí en materia de Visión País uno de los más catastróficos de la historia. Durante esa década se remató a precio vil las empresas públicas, se saqueó el Estado, se persiguió opositores, el crecimiento económico fue NULO.
En consecuencia, mi anti Fujimorismo es militante. Es de prédica por las calles. Durante los años tengo de testigos a todos mis amigos de la promoción de Derecho. Tengo de testigos a mi familia. Tengo de testigo a mi barrio, a mis mejores amigos, a toda la gente que durante los últimos 26 años me han rodeado. No solo no soy fujimorista, sino que soy un Anti Fujimorista Radical. Es fácil ser Anti Fujimorista ahora que está extirpado éste cáncer desde el año 2000. Difícil era en los años 90.
Por eso, lo que voy a explicar no tiene que ver con mis afectos políticos. Tiene que ver con mi punto de vista técnico Jurídico como abogado penalista. A ese efecto manifiesto mi oposición jurídica a la Prisión Preventiva de Fujimori Keiko. Por las siguientes razones:
Por todo lo expuesto, he demostrado que si es posible desapegar tus afectos políticos de tu análisis técnico jurídico. Y además he demostrado por que la Sala revocará la Prisión Preventiva. Ya sea en la Recusación o en la Apelación. Ni más ni menos.