Hasta ahora he compartido algunos post dirigido a chicos que van con la intención de generar violencia, también en cuanto a los que están a favor de Vizcarra (“que vuelva Vizcarra a terminar su mandato”).
Hoy me dirijo a quienes acuden por real indignación ante la corrupción. Muchos de ellos consideran que mencionar a los elementos del párrafo anterior desacredita su marcha, pero considero pertinente hacerlo, porque es importante no englobarlos, es necesario que todos (y sobre todo al prensa) entiendan que no son los que acuden con buenas intenciones los que pintan las plazas, los que han roto 50 cascos de los efectivos policiales, o incendiaron un coche en llamas y lo empujaron a los agentes del orden, misma película de acción (pero dejemos lo de la policía ahí, por ahora, que santos tampoco son), quienes crean disturbios posiblemente en su mayoría sean los estudiantes antisistema de algunas universidades privadas y estatales, agrupaciones pro- terrorismo (se han identificado personas de esos movimientos), ongs y seguidores de partidos políticos que han sido subsidiados por Vizcarra (como los morados, Veronica, etc.. el hecho que no se encuentren presencialmente sus representantes no significa que no participen a través de sus militantes), jóvenes que simplemente disfrutan de la violencia en las calles, y por qué no, ternas.
Éste grupo con mayoría juvenil que decidió ir por encima del covid, difteria o dengue sobrepone su desacuerdo con la clase política frente la vida de sus familiares, o conocidos, avalándose en estudios realizados en marchas estadounidenses y, como lo mencionó Daniel F: prefieren morir de covid que de una soberana indiferencia. Me genera dos cosas: Emoción porque muchos de mi generación por fin dejan de ser indiferentes ante un Perú que hace años se cae a pedazos, cuestionamiento por realizar todo esto en medio de una pandemia.
Les refresco la memoria: No hubo manifestación cuando salió PPK y entró Vizcarra teniendo antecedentes de corrupción, cuando moría gente que no podía pagar un balón de oxígeno, cuando Vizcarra cerró el congreso por clamor popular y se generó (por votación de la mayoría de peruanos) éste nuevo congreso (que vacó a Vizcarra), cuando los precios de los recursos básicos se alzaron por mera especulación, cuando hubo despidos masivos y suspensión perfecta, no se manifestaron cuando murieron tantos policías y personal de salud porque hubo gente que cuestionaba el virus o simplemente su estado de salud mental no les permitía poder mantenerse en cuarentena (ansiedad de querer salir, por ejemplo), no protestaron por las fiestas clandestinas, ni por la gente muriendo en las calles por no tener que comer. Esperaron a que los medios les digan cuándo indignarse, cuando activarse, esperaron a que los partidos políticos y ongs a favor de Vizcarra salgan a protestar y arrastraron ello, porque así inició todo, fueron ellos quienes llamaron a las calles para sumar personas, ahora que están ustedes la marcha tiene otro porqué, si no habrían acudido tantos jóvenes, lo mas probable es que la manifestación haya tenido una connotación neta a favor del último ex presidente.
Un amigo me dijo: “mejor tarde que nunca”. Realmente espero que no sea solo clamor de una semana; se me viene a la mente la “Ley Pulpín”, donde asistimos a alrededor de 6 marchas del centro de Lima al parque Kennedy y hasta ahora, tras 6 años, poco o nada se ha avanzado. Ojalá ésta indignación trascienda y varios de los que han ido a exponerse éstos días no se les ocurra publicar el próximo año memes a favor de partidos radicales como el FREPAP (así sea de broma, porque ya vieron que al parecer la mayoría de peruanos no entiende de bromas y solo vota) o publicaciones incitando al voto viciado, porque lo que vivimos ahora no es más que el resultado de ello. Ojalá si ocurren muertes en las siguientes semanas por las aglomeraciones de ahora no sean en vano, y el cambio se vea reflejado a través de las urnas del próximo año, sí, las urnas, porque es la única forma de cambiar las cosas, a través del voto responsable y participación activa en política, sino seguiremos en el círculo vicioso de pedir que se cierre el congreso porque no nos representa, votar, tener nuevo congreso, volver a pedir que cierre el congreso porque no nos representa. Recordemos que, nos guste o no, esos representantes están sentados ahí por elección de la mayoría del país.
¿Entonces, estoy o no a favor de la marcha? ¿De la marcha? No. ¿Entonces?
Apoyo la manifestación contra la corrupción, sin aglomeración ni violencia.
Al ver que hay tantos amigos y conocidos que han decidido marchar, los entiendo, no han pensado ni considerado otra alternativa, cuando la emoción explota muchas veces es difícil controlar a la razón. Si con todo lo que se mencionó decidieron ir a marchar, el derecho los respalda, así que queda pedir que se cuiden, que lleven agua con bicarbonato, que no se abracen o griten mucho porque cuanto más alzan la voz las gotículas salen de la boca con más fuerza, que en vez de ello puedan llevar objetos si desean hacer ruido, que usen correctamente la mascarilla, porque pueden haber asintomáticos o gente que ha salido del covid la semana pasada alrededor, que señalen y saquen de sus filas a quienes quieren desvirtuar la causa real, y sobre todo, que después de esto procuren cuarentena al menos un par de semanas.
Ayer cruzaba el parque Castilla mientras pensaba en todo lo que ocurre, levanté la cabeza y me encontré con el busto de Gandhi. He pasado por ahí tantas veces en mi vida y no me había dado cuenta de ello. Respiré hondo y quedé con mayor convicción de que la violencia no es la única salida, sólo nos hace falta creatividad.