A menos de 3 semanas de finalizar el año no tenemos por parte de este gobierno algún logro destacable, ni una obra, ni mucho menos una mejora económica a raíz de la pandemia. Solo hay incertidumbre, caos, mentiras, ocultamientos, reuniones secretas, presiones en los ascensos, amenazas, victimización, etc. la lista es interminable y ni siquiera lleva ni medio año de gobierno. Prácticamente estamos viviendo la intro de sus 5 años de su gobierno. De terror.
Esta semana El Comercio difundió el chat entre Castillo y el excomandante general del Ejército, José Vizcarra, donde el presidente recomendaba los ascensos en las Fuerzas Armadas. En el mismo chat Castillo pidió que la coordinación se haga con su exsecretario en Palacio de Gobierno, Bruno Pacheco, para unos ¨temas urgentes¨, el exsecretario de Castillo, a quien se le encontró US$20 mil en su baño. Tocará ir a mi baño para saber si tengo dinero ahorrado o si lo guardo ahí y me olvide. Esto demuestra que no podemos confiar en las decisiones de este gobierno donde parece ser que los grandes beneficiados son los amigos de gobierno o quienes los apoyan en redes sociales o son cercanos a los aliados del gobierno de turno. Amigos cercanos fueron nombrados en cargos internos de algunos ministerios. Lo que importa es tener a los más cercanos y leales al gobierno en los puestos del estado.
Pedro Castillo no rinde cuentas, no da explicaciones y mucho menos da declaraciones en algún medio de prensa. Si a pesar de toda este caos político no dice nada hasta fin de año, no me sorprendería. Creo que su temor de ser entrevistado hará que su desaprobación aumente, ya que por sus discursos que tienen amplio tinte de victimización, sin fondo ni forma y de echar la culpa a las gobernantes de hace 200 años, no puede sostener un dialogo con preguntas difíciles. No tenemos un presidente optimo que nos represente como se debe, ello se refleja por la encuestadora CPI, quien nos dice que el 62.1% desaprueba la gestión de Pedro Castillo. Es decir que en líneas generales, una gran parte del Perú que voto por Pedro Castillo se siente defraudada. El maestro, el rondero, el hombre de pueblo resulto ser una mentira quien en Palacio de Gobierno hicieron una fiesta para un miembro de su familia. ¿Le hubieran perdonado eso a Keiko Fujimori?
Tener una ideología es bueno, ser comunista, tampoco está mal. El error es defenderlo por encima de los intereses del Perú. Un comunista tiene como prioridad su pensamiento que el bienestar del país.