La Gestión Pública tiene como objeto brindar más y mejores servicios públicos a los ciudadanos y ciudadanas, sin embargo, en los últimos 11 meses la falta de gestión provocada por la inestabilidad de las carteras ministeriales y designaciones no meritocraticas han provocado un retroceso en la implementación de políticas públicas eficientes.
Esto no solo es manifiesta en la reducción de la inversión pública o la desaceleración de la vacunación contra el COVID, sino también en la lucha contra la violencia de género. situación que se agudiza, aun mas, cuando autoridades como el Presidente muestran un desdén por el tema; o cuando los agresores son nuestros propios parlamentarios, como el caso del congresista acusado de violación Freddy Diaz
Sin embargo, pienso que este desdén no permite al Presidente ver la magnitud de esta problemática. Según la Defensoría del pueblo, el feminicidio aumento en el 2021 en un 6%; y según el INEI, la trata de personas, y en particular, la trata con fines de explotación sexual, en el año 2018 del total de denuncias registradas, el 89,2% eran mujeres, y de ellas el 56,3% tenía entre 18 y 29 años de edad, mientras el 32,5% eran menores de edad.
Estas cifras coinciden con el informe 2020 del Reporte Global sobre la Trata de Personas, elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el delito (UNODC), el cual señala que en el mundo la trata afecta principalmente a mujeres adultas, en concreto, en 49%, seguidas de las niñas con un 23% de victimas identificables. Y que la explotación sexual es el principal tipo de explotación en mujeres y niñas.
Y es que la trata de personas es un acto inhumano que restringe y vulnera una multiplicidad de derechos fundamentales de sus víctimas .Debido a que su perpetuación implica la vulneración de estos derechos desde su captación, traslado y sometimiento, en la mayoría de los casos, para fines de explotación sexual.
Según la UNODC, entre los años 2003 y 2016, a privado a aproximándote 225 000,00 personas, en su mayoría mujeres y niñas, de derechos fundamentales como la libertad y dignidad. En consecuencia, nos encontramos ante una verdadera pandemia que agrava la discriminación y violencia contra la mujer.
Y aunque, existen muchas causas, como por ejemplo la pobreza o “feminización de la pobreza”, es decir, la situación de desventaja que enfrenta la mujer en condición de pobreza en comparación con el varón, debido a los roles de género establecidos tradicionalmente por la sociedad. Y muchos avances a nivel convencional y normativo en nuestro país para combatir esta pandemia.
No se podrá erradicar la violencia de género, en concreto la trata de personas si nuestras autoridades, en todos los niveles, solo se comprometan con políticas públicas con transversabilidad de género, mainstreaming de género, en el papel, mientras en los hechos justifiquen, perpetúen e invisibilicen esta pandemia que afecta a miles de mujeres y niñas en nuestro país.