En este artículo analizaremos, lo que en marketing se denomina marca “umbrella” o paraguas, y partiendo de la premisa, donde los resultados de primera vuelta en los 4 recientes procesos electorales (2006 a 2021) nos permitieron determinar que el mercado electoral peruano se divide en tres segmentos, y con un porcentaje promedio de votos: centroderecha / derecha (61,9%), radical / antisistema (27,6%) y centroizquierda / caviar (10,5%).
Los 3 segmentos electorales implicarán 3 primeras vueltas o liguillas, cuyos candidatos competirán entre sí, con otros candidatos con perfiles similares. Ahora nos enfocaremos en el fenómeno Vizcarra, y adrede menciono solo el apellido, porque de acuerdo a las recientes encuestas (post sentencia contra Martín Vizcarra), el 7% promedio de intención de voto que tiene Mario Vizcarra, es fruto de una identificación (no de una confusión) con la marca “umbrella” Vizcarra, por parte de sus votantes potenciales, quienes se ubican en el segmento electoral de centroizquierda / caviar, y también antifujimorista.
La marca Vizcarra está actuando como “umbrella” del candidato Mario Vizcarra, quien recientemente ha reforzado su postura ideológica progresista, mostrándose a favor de la comunidad LGTB, del matrimonio igualitario y del aborto libre. La estrategia es correcta, porque así la marca Vizcarra logra posicionar a Mario Vizcarra como un candidato aglutinante, captando casi el 70% del segmento de centroizquierda / caviar (10,5% del mercado electoral), dejando prácticamente sin posibilidades a otros candidatos de perfiles similares como Alfonso López Chau, George Forsyth o Rafael Belaúnde
En los otros 2 segmentos electorales, (centroderecha / derecha y radical / antisistema) ¿surgirá una nueva marca “umbrella”? El fujimorismo era una marca “umbrella” en los niveles socioeconómicos C / D, que tuvo su mejor desempeño en 2016 (captó un 39% de los votos en la primera vuelta), pero como consecuencia del antifujimorismo, nunca llegó a ser (ahora tampoco lo es) una marca líder y dominante en el segmento de centroderecha / derecha. Y la situación en el segmento electoral radical / antisistema sigue muy incierta, pues hasta ahora no se vislumbra ni una marca “umbrella”, ni un candidato aglutinante como lo fueron Alejandro Toledo (2001), Ollanta Humala (2006 y 2011) y Pedro Castillo (2021). La incógnita deberá despejarse en las próximas semanas.