Por: Luis Yntor.
El escandalo por la franja electoral, que involucra a Miguel del Castillo, dueño del partido político Primero la Gente y su empresa Nativa Televisión, revela como se usa la política, para aprovechar millonarios fondos públicos, en beneficio de una persona a través de su medio de comunicación, autofinanciandose con el dinero de todos los peruanos. La franja electoral es una modalidad de financiamiento a los partidos políticos y que este año 2026, es de S/80 millones y, no puede ser la repartija de un botín electoral.
Miguel del Castillo destinó a Nativa, S/ 460,000, cifra que representa el 30% del presupuesto de la franja electoral asignado por la ONPE a Primero la Gente y que en total son 6 partidos que están en la lista de los que destinaron fondos a Nativa Televisión, por más de S/2,4 millones cómo parte de la franja electoral. Está farra de millones envuelve también a César Acuña de APP, que coloca S/400 mil en el canal de la UCV y de igual forma a Fiorella Molinelli de Fuerza y Libertad, que asignó a SOL TV, el 100% del fondo.
Este direccionamiento de dinero provocó la reacción de Marisol Pérez Tello, candidata presidencial de Primero la Gente, vinculada a Odebrecht, y de otros dirigentes , viéndose Miguel del Castillo obligado a renunciar como candidato a Diputado y también Rossana Urrutia, su pareja sentimental vínculada a Nativa, quien era candidata al Parlamento Andino. En su defensa del Castillo, dijo que la decisión fue estrategica y con un criterio técnico, sin embargo Nativa no tiene mediciones de audiencia, es escasa, nadie conoce. Miguel del Castillo, también tiene otros casos polémicos como: la deuda laboral pendiente con sus trabajadores, haber usado una "fábrica de firmas falsas" para inscribir a Primero la Gente ante JNE y también es mencionado en las investigaciones a Pedro Castillo, apareciendo en un expediente judicial como intermediario en un negocio de Litio.
Tener un partido político se ha convertido en un negocio, parece una mafia de organizaciones políticas con plata fácil y legal del estado, siendo la franja electoral una de las modalidades de robo descarado de los partidos con dueño. Tal vez esto explica tantas candidaturas y partidos en la contienda, que saben que serán financiados con dinero estatal y que harán uso millonario en medios vinculados directa e indirectamente a sus propias organizaciones o donde los dueños de los medios tienen sus agentes en esos movimientos, para que sean el nexo de los negociados, previa comisión. Urge una reforma en el sistema de partidos políticos pues las leyes electorales se han deformado,